jueves, 18 de octubre de 2012

Canción a dos voces y canon


           Dentro del marco del proyecto de "Pueblos originarios", en clase de música estamos practicando una antigua melodía inca, y realizamos las siguientes actividades con flauta dulce:
* aprendizaje de la melodía completa a una voz,
*agregado de la segunda voz
*interpretación grupal en forma de canon

Para tener en cuenta:
* musicalmente cantar o interpretar con un instrumento melódico a una voz, significa que todos cantamos y tocamos lo mismo, al mismo tiempo.
*cantar o tocar a dos voces significa que un grupo canta o toca una melodía mientras otro grupo canta o toca una melodía diferente que ya está pautada para que acompañe a la primera voz.
*cantar o tocar en forma de canon consiste en dividir una voz en grupos, el primer grupo comienza con la melodía, en el momento indicado comienza el segundo grupo con la misma melodía y así el primer grupo finaliza primero y el segundo grupo finaliza después, aunque la melodía sea la misma.

            El resultado de estas actividades podrán apreciarlo en la Muestra de Música que se realizará en el mes de noviembre. ¡Los esperamos!

lunes, 1 de octubre de 2012

La Leyenda del nahuel

¡Hola chicos! Aquí les dejo la leyenda del nahuel, y la "Zamba de la amistad" interpretada por Julia Zenko, es nuestro aporte al Proyecto de pueblos originarios, que trabajaremos en clase.

Este material pertenece a la obra "Leyenda" del grupo teatral Libertablas.



   "Detrás, a lo lejos, las verdes montañas de puntas blancas, los lagos hermosos de aguas heladas y transparentes... Pero aquí, bajo nuestros pies... la pampa. La Patagonia dura y chata. Los pastizales amarillos y secos. Esta... fue... la tierra mapuche. ¡Y la tierra del Nahuel!
        Los Mapuches vivían en esta tierra desde siempre... desde que el Dios Antú los creó, y transformado en hombre les enseñó el arte de la siembra. Pero los Mapuches pelearon, y la diosa Luna lloró, y con sus lágrimas se crearon los lagos Lacar y Nahuel Huapi. desde siempre nos acompañó un lejano rugido. El rugido de la bestia: El Nahuel, que acechaba desde las sombras, entre los pastizales. 
    Pero un día... un día el rugido se transformó en lamento. Y Pehuén, el guerrero, el indio más valiente de la aldea, fue el encargado de averiguar qué sucedía... Se internó entre los pastizales y se topó con la bestia. El ser fantástico estaba tirado, agonizante. Malherido por una espina que se hundía en su pata y que hacía días lo dejaba sin defensa y sin alimento.
Pehuén pudo haber terminado con el monstruo, pero se apiadó de él, y ayudado por su cuchillo, le quitó la espina, y lo dejó partir.
Tiempo después llegaron los huincas. Hombres blancos. Soldados. Que venían a sacar para siempre a los Mapuches de sus tierras. Y así comenzaron las grandes luchas.
Al final de una gran batalla, Pehuén huía, muy mal herido y para esconderse se internó en los pastizales. El cabo López, siguiendo órdenes de su comandante, persiguió al indio y lo encontró exhausto. Levantó su revólver para matarlo, cuando desde las sombras surgió un rugido que se abalanzó sobre el soldado derribándolo como un muñeco.Una enorme garra se alzó para acabarlo...
 _ ¡No, Nahuel!- Gritó el indio.
El fantástico animal, lo observó, y, reconociendo a su viejo amigo, se alejó entre los pastizales.
El soldado se levantó, tambaleante y con los ojos llenos de lágrimas, agradeció a Pehuén, que le había salvado la vida.
¡Gracias Nahuel!"